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¿Cómo equilibrar la balanza turística nacional?

 

La mayor crisis de la historia del turismo está ya en su segundo año y proyectar una balanza turística con mejores cifras es una creciente preocupación del sector. Según un informe elaborado por Forwardkeys sobre la base de ventas de pasajes aéreos, los vuelos internacionales a destinos europeos en julio y agosto alcanzaron el 39,9% respecto al 2019, una mejora significativa respecto a 2020, cuando sólo llegaron al 26,6%.

Grecia, Chipre, Turquía, Islandia, Croacia, España, Portugal, Polonia, Francia y Suiza se sitúan en los primeros puestos de esta frágil y débil recuperación. A esto se suma que Grecia e Islandia fueron los primeros países en recibir visitantes que habían completado su proceso de vacunación, presentaran un PCR negativo, o se hubieran recuperado de la enfermedad.

Analizando el mercado nacional, que continúa con las fronteras cerradas y con restricciones de ingreso para los viajeros internacionales no residentes, cabe preguntarse ¿Cómo abordará Chile la recuperación del turismo nacional cuando el ingreso de divisas de los extranjeros son esenciales en varios destinos turísticos?, ¿Debería Chile operar como lo hace Reino Unido, con un semáforo COVID, poniendo limitaciones a los visitantes dependiendo de su país de origen?.

Un ejemplo de esto podría ser que las fronteras se abran sin restricciones de cuarentenas para ciudadanos provenientes de Reino Unido, Estados Unidos y Uruguay que tienen altas tasas de vacunación y conectividad aérea segura, y con cuarentenas para visitantes de Argentina y Colombia. Evidentemente, exigiendo vacunación al día, PCR negativo, seguro de viaje y seguimiento de la ruta de viaje en el país.

El temor rondante de nuevas variantes y sucesivas oleadas de contagios en el resto del mundo, llevan al sector turismo a proyectar una recuperación leve y desigual, más aún cuando las fronteras siguen cerradas para los extranjeros, pero no para que los chilenos puedan salir de vacaciones al exterior.

A esto hay que agregar que debido a la pandemia y al extensivo cierre de fronteras Alitalia, Emirates y ONE suspendieron sus vuelos a Chile, mientras que British Airways, Level, Qantas y GOL tienen, por el momento, sus operaciones congeladas, lo que se traduce en menos visitantes en Chile.

Cifras entregadas en julio por Nuevo Pudahuel mostraban un aumento de pasajeros nacionales al exterior de un 40,2% en los últimos tres meses, mientras que los vuelos domésticos habían alcanzado en el mismo periodo un 69,8%. Un repunte significativo para el sector, pero lejano en comparación con las cifras pre-pandemia.

Otro aumento importante en la industria ha sido la hotelería, que gracias al avanzado proceso de vacunación, a la disminución de personas fallecidas y a una positividad de 0,87% a la fecha, ha permitido mayor flexibilidad de movimiento y aumento en los aforos, motivando a los chilenos a viajar y a salir de sus casas después de meses de encierro.

Thomas Dubaere, CEO para Sudamérica de la cadena hotelera francesa Accor, que en Chile opera 23 hoteles, señalaba hace unos días que en agosto la ocupación promedio de sus habitaciones llegó al 55%, destacando que ha habido un alza sostenida desde enero gracias al mercado interno. Mercado que también ha sido testigo de un alza significativa en los precios de los pasajes, hoteles y restaurantes, sumado a la escacez de arriendo de autos.

La industria local por ahora, y ante la incertidumbre de visitantes internacionales, debe enfocar sus energías en conquistar a los chilenos con atractivas ofertas y promociones que los inviten a viajar por Chile y a consumir productos hoteleros. Acciones que no se traducirán necesariamente en un crecimiento importante, pero que de cierta manera ayudarán a equilibrar la alicaida balanza turística nacional.

 

 

Hernán Passalacqua, director ejecutivo de Fitzroy Tourism & Real Estate

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