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Acceso responsable a las montañas

Hace unos días, en el debate presidencial de Chile Vamos se les preguntó a los candidatos Sebastián Sichel y Mario Desbordes si eran partidarios de establecer que las montañas son un bien nacional de uso público como sí lo son las playas. Ambos concordaron en que son un bien público y que se debe estudiar la posibilidad de que los ciudadanos tengan acceso libre a cerros y montañas a lo largo del país.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO por sus siglas en inglés, el 64% del territorio nacional es montañoso, y de ese porcentaje, el 40% tiene dueño privado; a esto debemos agregarle que el 25% de la población chilena vive a los pies de la montaña.

De acuerdo al Catastro Nacional de Restricciones a la Montaña elaborado por la Fundación Plantae, una ONG que promueve la conservación, acceso y uso consciente de los espacios naturales, indica que en todas las regiones del país hay restricciones de acceso a cumbres y montañas (121 en total), y que el 36% de estas son prohibiciones absolutas.

En enero de 2019, el diputado Sebastián Torrealba presentó su proyecto para liberar el acceso a las montañas, Ley Juan Pablo Mohr, ­– en honor al montañista que perdió la vida mientras intentaba escalar el K2 en Pakistán –, y que el pasado 30 de junio fue aprobado por la Comisión de Vivienda. “Un día histórico y un gran paso en la democratización de la montaña y el acceso responsable y consciente de todos los chilenos a estos territorios”, dijo el diputado en sus redes sociales. Y aunque todavía está en trámite constitucional, últimamente otros parlamentarios, como Sebastián Keitel, han respaldado la iniciativa.

Los ejes principales que contempla el proyecto ley son:

-Acceso consciente a todas las cumbres sobre los 2.000 metros de altura de bienes fiscales procurando el resguardo personal, cuidado y preservación del medioambiente.

-Responsabilidad, es decir, no generar daños o perjuicios a la integridad física o de terceros, a los bienes públicos, la propiedad privada y/o al patrimonio ambiental.

-Promoción de acceso y educación a las montañas.

-Conservación y protección del medio ambiente.

La aprobación del proyecto le da garantía a todo chileno que quiera acceder a un bien fiscal de montaña solicitar a cualquier privado que colinde con una montaña un paso de servidumbre para poder acceder a ese bien fiscal. “Lo que quiere hacer este proyecto es que todos puedan acceder a la montaña y que todos la conozcamos para protegerla”, agregó Torrealba.

Pero ¿Qué se puede hacer con los terrenos que están bajo los 2000 metros de altura que pertenecen a privados y que el proyecto ley no los contempla como un bien nacional de uso público?

Sebastián Torrealba ha comentado en distintos medios de comunicación que el tema que hay con los cerros y los accesos privados tiene solución a través de un trabajo entre los municipios, privados y las comunidades locales.

En varios países existe la libertad para explorar la naturaleza (Freedom to roam), y es un derecho público que le permite a las personas transitar libremente y pernoctar breve y temporalmente en terrenos abiertos de propiedad privada con fines de recreación y ejercicio. Es propio de países como Noruega, Finlandia y Suiza, y en Suecia está comprendido en la Constitución desde 1994.

¿Qué tan lejos estamos de que en Chile exista libertad para explorar la naturaleza garantizada por la Constitución o la Ley? Esperemos que el proceso constituyente incluya en su discusión la importancia del acceso libre a la naturaleza.

Sin ir más lejos, el diputado Torrealba ha señalado en varias ocasiones que “en la Región Metropolitana existen 13 comunas con contrafuerte cordillerano y solamente la comuna de Lo Barnechea tiene 600 kilómetros de ruta para hacer deporte al aire libre. Si se sumaran linealmente las 13 comunas seríamos la ciudad del mundo con más rutas para hacer deportes al aire libre”.

Entonces cabe preguntarse, ¿Cómo educar y crear conciencia en las personas para que no comentan abusos, si se logra que cerros y montañas se transformen en un bien nacional de uso público?

Sin duda, debería existir una colaboración público-privada en la que se puedan elaborar protocolos de ingreso y así promover la educación ambiental. Ejemplos de esto son el cerro Manquehue, que tiene proyectos inmobiliarios, decenas de senderos de trekking y una diversidad de dueños; El Huinganal que tiene senderos para mountain bike; la ruta de Los Siete Portones en el Fundo Santa Rosa de la familia Vicuña en Cachagua, que tiene senderos para trekking y mountain bike y el Parque Futangue en el lago Ranco del expresidente de Colo Colo, Gabriel Ruiz Tagle, que tiene bosques nativos, aguas termales y numerosos senderos para trekking.

Tanto los deportistas como propietarios de tierras, organizaciones y el propio estado de Chile, deben poner en práctica instrumentos o acciones para asegurar un acceso adecuado a los espacios naturales.

Chile es un país de montañas. Depende de nosotros conservarlas y cuidarlas, y sobre todo crear las confianzas para que las futuras generaciones puedan explorar y convivir libremente con la naturaleza y donde los propietarios no vean amenazadas sus propiedades.

 

Hernán Passalacqua, director ejecutivo Fitzroy.

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