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La Cava del Cap Ducal, el nuevo proyecto de Tomás De Rementería, tras comprar House Casa del Vino en Casablanca

El empresario viñamarino cerró hace unos días la compra del inmueble ubicado en la Ruta 68 y que pertenecía a Viña Morandé, de la familia Yarur. Ahora se apresta a poner en marcha un polo gastronómico y de agricultura sustentable, bajo el paraguas de su icónica marca.

En medio del valle de Casablanca y a pesar de la pandemia, en los próximos meses comenzará a ver la luz un nuevo proyecto en el mismo terreno donde hasta ahora ha funcionado House Casa del Vino, que por años desarrolló la Viña Morandé. Porque desde hace unos días esas instalaciones tienen un nuevo dueño: el empresario de la Quinta Región Juan Tomás De Rementería.

El punto de inicio de la compraventa fue la decisión de la familia Yarur, a través de Viña Morandé, de iniciar, en agosto del año pasado, un proceso de licitación para vender aquel inmueble, el paño y sus instalaciones. En lo formal, el proceso licitatorio fue declarado desierto, pero varios interesados que compraron bases, iniciaron negociaciones y conversaciones para quedarse con el activo, en un proceso liderado por la firma Fitzroy -vinculada a Hernán Passalacqua-, especialista en asesorías y desarrollos inmobiliarios turísticos y hotelería.

Al final, quien llegó a tratativas directas y finales, y ganó el «quien vive» del deal fue Juan Tomás De Rementería Durand, un icónico empresario de Viña del Mar, quien además de haber desarrollado varios negocios en su vida -fundó las radios Viña del Mar, Valparaíso y Oasis, y desarrolló negocios vinculados al diseño y muebles-, lleva años en el cuerpo desarrollando uno de los más reconocidos negocios gastronómicos que hay en la Ciudad Jardín, el restaurant Cap Ducal, el tradicional edificio en forma de barco, emplazado a un costado de Avenida Marina.

En el detalle, la compraventa de Casablanca la cerró por una cifra en torno a las 32 mil UF -equivalente a unos US$ 1,3 millones- y la compradora fue la sociedad Inmobiliaria Roca Lisa, vinculada a De Rementería y sus hijos. El acuerdo incluye el inmueble emplazado en el corazón del Valle de Casablanca, unas cuatro hectáreas aledañas a la Ruta 68 Santiago Valparaíso, además de sus instalaciones, una bodega, derechos de agua y construcciones existentes, lo que incluyen 2,5 hectáreas de plantaciones de pinot noir y, desde luego, el restaurant, que su nuevo dueño redenominará para usar su propia marca.

De Rementería confirma que su plan es poner en marcha un nuevo proyecto gastronómico denominado La Cava del Cap Ducal, una iniciativa de amplio alcance y que considera generar además un polo de agricultura para una gastronomía sustentable, revela.

La iniciativa considera, además del restaurant, la puesta en marcha de una tasca -comida y bebida de paso, que funciona todo el día-, la bodega y una tienda en que se venderán todos los vinos y espumantes del valle, pues la idea del empresario es «apoyar a los pequeños viñateros» de la zona, dice.

¿Cómo llega a interesarse por este proyecto en Casablanca? De Rementería ya estaba desarrollando un incipiente proyecto en la misma zona, con un predio de siete hectáreas ubicado a unos 5 minutos del complejo que acaba de adquirir. En aquel predio ya estaba dedicado a generar productos de agricultura orgánica para el uso gastronómico propio y para venta, iniciativa que ahora se verá potenciada con las nuevas instalaciones adquiridas. De hecho, en ellas piensa hacer más plantaciones e instalar un invernadero, entre otras mejoras. Dicha producción no solo se vendería en la tienda en Casablanca, sino también en un emporio que prevé instalar en Viña del Mar, en Avenida Libertad.

¿Por qué lanzarse a esta aventura en medio de la pandemia? «Me voy a entretener haciéndolo», contesta el empresario, sobre un proyecto de largo plazo, teniendo claro que no antes de junio podría funcionar con algún nivel de regularidad, debido al covid – 19. De hecho, el empresario mantiene cerrado el Cap Ducal de Viña del Mar, por la pandemia, pues no se ha animado abrir solo en terrazas o con menos aforo.

En términos financieros, explica que la compra la afrontó con recursos propios. «Tenía caja, no tuve que recurrir a ningún banco», expone, gracias a que contaba con los recursos que había obtenido de la venta de un inmueble que poseía en Providencia. En esa comuna y entre 1999 hasta 2018, funcionó un Cap Ducal, y que luego dio paso a un proyecto que esperaba realizar, que contemplaba edificio de oficinas con placa comercial, pero que tras obtener los permisos, el empresario revisó y decidió no llevarlo a cabo directamente, sino que lo enajenó.

Juan Tomás De Rementería nació 1948, en el seno de una familia de madre de origen francés y un padre vasco -Tomás-, quien había llegado a Chile en 1946, siguiendo los pasos de su propio hermano, Antonio. «Mi padre el año 48 hizo dos cosas interesantes: compró el Cap Ducal y me hizo a mí», cuenta el empresario, sobre el inmueble que en los años 30 estaba en manos de Domingo Tocornal Matte, quien fue el que encargó al arquitecto Roberto Dávila construir un edificio para restaurant en esa zona de Viña del Mar.

Tras la compra que efectuó Tomás De Rementería (padre) el 48, su hijo Juan Tomás se lo arrendó el 74 y luego le compró el inmueble a su madre y hermanos, cuando falleció el progenitor el 76. De Rementería también ha desarrollado una faceta política. Participó en la fundación del PPD -aunque ya no milita-, fue concejal en Viña del Mar hasta hace ocho años, y ahora prevé presentarse nuevamente a las elecciones de concejales.

Fue en una negociación directa en que se decidió el destino del inmueble de Casablanca, por el que el nuevo dueño pagó en torno a las 32 mil UF. El proceso de venta estuvo a cargo de la firma Fitzroy desde sus inicios.

Fuente: El Mercurio

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